29 dic. 2010

Derrotar el gasolinazo de Evo Morales con la movilización obrera y popular

Definitivamente los trabajadores y la población pobre no tienen nada que festejar del año que se termina. En los últimos meses se ha visto una fuerte inflación en los precios de los productos básicos de la canasta familiar, llevando a algunos economistas a señalar que la inflación de alimentos hasta fin de año, puede llegar al 12%. Empeorando la situación, el gobierno de Evo Morales al mejor estilo de los neoliberales, decreta un “gasolinazo”, esperando que los trabajadores y la población pobre, ajusten aún más los cinturones para el 2011.


Un duro golpe a la economía popular

El Decreto Supremo 748, aumenta el precio de las gasolinas en un 73 por ciento, y del diesel en un 83 por ciento, generando un duro golpe en la economía de la familia obrera, campesina, indígena y sectores populares, ya que encarecerá el costo de vida. De inmediato está repercutiendo en el precio de los pasajes y alza de precios de los productos de la canasta familiar. EMAPA ya incrementó en 15% los precios del arroz y azúcar. Pero lo más grave es que ésta medida va a contribuir para generar una inflación desenfrenada, que el gobierno va intentar ocultar, pero será sentida, como en la época de la UDP, en el bolsillo del pueblo.

Cae la máscara y el gobierno muestra su rostro Pro imperialista y Neoliberal

Tras el incremento salarial de 5% el pasado mayo, medida que generó el primer paro obrero contra el gobierno de Evo, ésta es sin duda, la medida gubernamental más antiobrera y antipopular. Y la explicación no tiene nada que ver con las mentiras de que es para “combatir al contrabando” o para “proteger la economía boliviana”. Esta medida en nada afectara a los empresarios y contrabandistas. Es una típica medida de ajuste fiscal, como en los gobiernos neoliberales, y como siempre seremos los trabajadores y la población pobre los que sufriremos los mayores impactos.

En los últimos años escuchamos de parte del gobierno y sus ministros una fuerte propaganda de que la macroeconomía iba bien, de que los “ajustes neoliberales” eran cosas del pasado. El “gasolinazo” es la más pura comprobación de que la política económica del gobierno sigue la orientación del neoliberalismo, tan elogiada por el FMI y por el banco Mundial. De hecho vimos que la economía boliviana, tuvo buenos índices de crecimiento en los últimos años, pero que en nada se traducía en la mejoría de las condiciones de vida del pueblo. No hubo una mejora en los salarios de los obreros, no vimos la creación de fuentes de trabajo, y sigue aumentando la miseria y la desigualdad social.

En 2008, la economía boliviana creció a buen ritmo, 6,1%. En 2009 con la recuperación de los precios de las materias primas, creció 3,4%. Ya en 2010 hubo una caída en el crecimiento, Bolivia, está entre las naciones sudamericanas con menor crecimiento económico. En un informe, la CEPAL prevé que el PIB cerrará esta gestión de 2010 en 3,8%. Por otro lado, en 2008 las reservas internacionales equivalían a 41% del PIB y hoy ascienden a $us 10.000 millones, bordeando 47% del producto nacional.

Pero éste “crecimiento económico” coyuntural, está sustentando en una mayor dependencia del país hacia el imperialismo, completamente vulnerable a la dinámica de la crisis económica mundial. Aunque Evo haga discursos en la ONU, UNASUR y en las Cumbres mundiales, criticando al capitalismo, y dentro del país hable de que “tenemos socios y no patrones”, y que el gobierno lleva adelante una revolución cultural para descolonizar el país, eso son solamente discursos para que los pueblos indígenas sigan creyéndole. En verdad, hay una mayor presencia de las transnacionales en los sectores claves de la economía como son, la explotación petrolera y minera. La política económica de Evo Morales depende de ellas. Y estas a su vez hacen lo que le da la gana. El gobierno del MAS viene profundizando el proceso de recolonización de Bolivia de la mano de las transnacionales extranjeras. Hoy los principales sectores de la economía como el gas y la minería son controlados por empresas transnacionales. Es así en el caso del yacimiento de Mutún, San Cristóbal, las minas de Sinchi Wayra etc. Por otro lado, el gobierno sigue manteniendo el país atado a la deuda externa, que viene creciendo de manera acelerada en los últimos años. En 2008 la deuda externa subió en 10,5%, y en 2010 ya alcanza a 2.633 millones de dólares. El bono Juana Azurduy éste año fue pagado con préstamo del Banco Mundial.

Por lo tanto, es incuestionable el carácter de dependencia y vulnerabilidad de la economía de nuestro país. El gasolinazo del gobierno desnuda ésta situación, en el momento que expone que seguimos al igual que antes, comprando gasolina y diesel de afuera. Pero además pone en evidencia que Evo Morales hace lo que es del agrado de las petroleras, y recomendado por el FMI y BM, ya que estos organismos presionan para eliminar las políticas de subvenciones del Estado. Todo esto nos demuestra que Evo no es un gobierno de los movimientos sociales, no es obrero, ni campesino y tampoco defensor de los pueblos indígenas.

¿Frenar el contrabando o un gran negocio para las petroleras?

El gobierno justifica la medida como una acción para frenar el contrabando de carburantes, que este año fueron subvencionados por el Estado con $us 380 millones. Mentira, también hay contrabando de GLP y otros productos, y el gobierno no está adoptando la misma medida. ¿O será que el próximo paso va ser liberar el precio del gas?

Lo que Evo y su gobierno capitalista necesitan ocultar al pueblo, es que el discurso de recuperación de los Recursos Naturales, que ahora pertenecen a los bolivianos, es una farsa. Más bien, las petroleras como Petrobras, Repsol, Total, British Gas, Pluspetrol, Vintage, Dong Won y Matpetrol, desde el decreto de la nacionalización no invierten en trabajos de prospección petrolífera, ni siquiera cumplen los contratos, y Evo por su carácter pro imperialista, no fue capaz de expulsarlas del país.

Las petroleras hicieron lo que les daba la gana para mantener sus ganancias, siguieron invirtiendo en descubrimientos de pozos gasíferos para exportación del gas sin hacer la separación de los líquidos. La Petrobras sigue llevando el gas rico y extrayendo los líquidos en Brasil, obteniendo así doble ganancia. Mientras que la compra de las refinerías, debería resultar en mayor producción de líquidos (gasolina y diesel) dentro del país, resultó al revés. La producción de líquidos se redujo de 48.556 barriles por día, registrado el 2005, a 40.743 barriles por día el 2009, razón por la que era necesario intensificar la importación del diesel oil y gasolina, y subvencionar el precio en el mercado interno para comercializarlo a costos más bajos, para que la población no retomase la lucha de 2003 en contra de las transnacionales y en defensa de los recursos naturales.

El propio vicepresidente y el Ministro de Economía y Finanzas nos aclaran la verdad: “Se ha desincentivado la producción de petróleo y por eso hay una declinación de los campos petroleros, y por consiguiente una disminución en la producción de líquidos”, señaló García Linera. En otras palabras, “la tendencia de las grandes petroleras asentadas en Bolivia es a descubrir gas natural para exportarlo, en lugar de explorar petróleo. Hasta ayer, Bolivia mantenía congelado el precio del barril de petróleo en $us 27,11 mientras en los mercados internacionales su costo supera los $us 90”, dijo el ministro Arce Catacora. Según él, con la medida aprobada el domingo, las petroleras privadas tendrán un mayor incentivo para producir crudo. “El estímulo va a llegar al orden de los 59 dólares para la producción”, admitió el ministro de Hidrocarburos, Fernando Vincenti. Además dijo que la medida que se aplica es para preservar la economía. En pocas palabras, antes el gobierno pagaba $us 27,11 por el barril de petróleo a las petroleras, ahora pagará $us 59, ¿es o no un gran negocio a las petroleras? ¿A quién está protegiendo el gobierno, al pueblo o a los intereses de las petroleras?

Más claro imposible, el gasolinazo es un duro golpe contra las condiciones de vida de los trabajadores, campesinos, indígenas y sectores clase media, y un regalo para las petroleras, para que sigan saqueando nuestro país. Si no se llevasen nuestro gas, nosotros tendríamos condiciones para procesarlo y tener gasolina y diesel, sin necesitar comprar de afuera. Por lo tanto, no estamos frente a una medida difícil pero necesaria como quiere hacer creer el gobierno, es una mentira mas para que el pueblo no reaccione.

Las bases deben exigir a sus dirigentes que rompan con el gobierno y organicen la lucha para derrotar el gasolinazo
En defensa del salario, empleo y la expulsión de las transnacionales

Los anteriores “gasolinazos” de Goni o Mesa provocaron una reacción inmediata de los trabajadores y los campesinos. Por eso, Evo se apresura a explicar que el ahorro obtenido por el Estado tras dejar sin efecto la subvención de los carburantes servirá para beneficiar a la población, mediante los gobiernos departamentales y que el aumento salarial será superior a la inflación. El gobierno intenta contener la reacción de los trabajadores, evitar que las bases sobrepasen a los dirigentes controlados por el oficialismo.

Movilizar para derrotar el decreto. Hay que salir a movilizarse de forma coordinada. La dirigencia de la COB y de la FSTMB, deben romper el pacto con el gobierno y hacer un amplio llamado a los trabajadores, gremiales, amas de casa, juventud, a una marcha unificada, exigiendo la abrogación del Decreto 748 que eleva los carburantes y los indexa al precio internacional. Si estos dirigentes siguen con el gobierno, dan la espalda a los trabajadores, y no llaman a la lucha contundente hasta derrotar el decreto, habrá que, desde las Federaciones, sindicatos y organizaciones que no se doblegaron al gobierno, hacer lo que hicimos en 2003. Salir a protestar con o sin la dirigencia de la COB. El grado del ataque hizo que importantes batallones de la clase obrera boliviana, como los mineros de Huanuni, saliesen a rechazar el gasolinazo. La presión de las bases hizo con que la dirigencia de la COB cambie su discurso. En su último ampliado nacional, se aprobó rechazar el gasolinazo y convocar la movilización, pero no abandonando su política de dialogar y negociar con el gobierno. Por eso no podemos depositar ninguna confianza en Pedro Montes y en la dirigencia de la COB, solamente la presión de las bases puede imponer a los dirigentes que rompan con el gobierno y encabecen la lucha.

Doblar el salario mínimo para enero de 2011. Bolivia sigue siendo el país más pobre y desigual de América Latina, después de Haití. En el país, el 20% más rico de la población concentra el 60% de los ingresos; mientras el 20% más pobre apenas acumula el 2% de los ingresos (Último informe del PNUD). Según la FAO, Organización la ONU para la Agricultura y Alimentación, dos millones de personas (24% de la población) sufren de hambre extrema en nuestro país. La lucha por recuperar los salarios es clave frente a las medidas del gobierno. El gobierno oculta la inflación, por lo tanto, cualquier índice de incremento salarial que presente no va a recuperar la inflación de antes y tampoco la disparada de precios por el gasolinazo. El gobierno va a querer que el incremento salarial sea recién para el 1 de mayo. De inmediato, es necesario plantear doblar el mínimo nacional (hoy 679bs para 1.358bs) y reajustarlo de acuerdo a la inflación de los precios de los alimentos mensualmente.

Defensa del empleo digno. Los bolivianos pobres son tratados con discriminación afuera y dentro de nuestro país. Los gobiernos neoliberales crearon puestos de trabajo eventuales y precarizados, quitándonos los derechos laborales. En el gobierno de Evo el 70% de la población económicamente activa sigue en el mercado informal. Ahora para alivianar los despidos e impactos del gasolinazo, el gobierno anunció la creación de 20 mil empleos de emergencia, empleos precarios, lo mismo que hacían los gobiernos anteriores. ¡No a la informalidad! ¡Basta! Queremos empleos dignos, contratos fijos, derechos laborales para poder contribuir para nuestra jubilación.

Que Evo rompa con el imperialismo:
1. ¡Recuperar nuestros RRNN! Expulsión de las transnacionales. ¡Basta de saqueo y recolonización! Una verdadera nacionalización y recuperación de los recursos naturales solo es posible con la expulsión de las transnacionales sin ninguna indemnización. Fuera Petrobras, Repsol, etc, ¡Gas, petróleo, gasolina y diesel para los bolivianos! Fin de las concesiones mineras al capital privado. Los trabajadores y el pueblo deben controlar los recursos naturales y no la burocracia masista del estado.
2. ¡No más endeudamiento externo! Basta de préstamos del BM y otros órganos del imperialismo. Ningún dinero del estado para el pago de las deudas externas e internas. Qué el gobierno utilice la plata de las reservas internacionales para invertir en la industrialización de nuestros recursos naturales generando un plan de obras públicas y empleos.

¡Que el gobierno expropie los latifundios del oriente boliviano, los soyeros y ganaderos! Repartir a tierra a los campesinos pobres y sin tierra, garantizándole inversión para la producción agrícola al pequeño campesino para tener mayor producción y alimentos baratos, sin estar importando azúcar, trigo, etc, de otros países.

Retomar la lucha de 2003. El MAS y Evo Morales usurparon y buscan derrotar el verdadero proceso de cambio empezado por el pueblo en octubre de 2003. Éste no es nuestro gobierno. Por un verdadero gobierno obrero, campesino, indígena, y popular.

La Paz, 28 de diciembre
Grupo Lucha Socialista, Sección simpatizante de la LIT-CI

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