20 oct. 2012

Colquiri: balance y Perspectivas: La única salida de fondo Nacionalizar ya todas las minas Bajo control obrero

Juan Gutierrez

El 3 de octubre, el gobierno promulgó los Decretos N° 1368 y N° 1369, el primero establece la división de la veta Rosario entre la empresa estatal Colquiri y la cooperativa 26 de Febrero, el segundo levanta parcialmente la Reserva Fiscal para entregar un total de 27 nuevas áreas mineras a las cooperativas en todo el país. Con estos decretos, el gobierno impuso una solución parcial al conflicto que duró más de un mes y llegó a cobrar la vida del minero Héctor Choque. Un primer balance, parece indicar que finalmente los más beneficiados del conflicto fueron las cooperativas mineras.

Sin embargo, esa salida no resuelve el problema de fondo de la minería en Bolivia. Es en contra del saqueo y el enriquecimiento de unos pocos, que los trabajadores de Colquiri y la población de ese distrito minero se levantaron demandando la Nacionalización. Esa lucha arrancó una primera victoria con la recuperación de la empresa de manos de Sinch’í Wayra. Si bien no avanzó en la nacionalización del 100%, tuvo un primer avance significativo y una victoria política, el desenmascarar al gobierno de Evo Morales y el MAS como enemigos de la nacionalización. Ésta lucha puso en el centro de la discusión nacional y en especial de los trabajadores la lucha por la Nacionalización de las Minas como tarea central.

ASALARIADOS VS. COOPERATIVISTAS: ¿UNA LUCHA ENTRE HERMANOS DE CLASE Ó ENTRE DOS INTERESES DE CLASE CONTRAPUESTOS?

El discurso con el cual el gobierno justifica la defensa de las cooperativas mineras en contra de la nacionalización del 100% de Colquiri y de toda la minería, es el considerar a los mineros asalariados y los mineros cooperativistas como iguales, con frases como “ambos son bolivianos” y “hermanos de clase”.

Ese tratamiento igualitario, tiene el fin de encubrir los intereses privados de pequeños grupos patronales al interior de las cooperativas. Según datos de la Fundación Jubileo el número total de socios cooperativistas mineros en Bolivia, registrados hasta el 2010 en el Instituto Nacional de Cooperativas (INALCO) es de 41993 socios, así mismo se reportó ese año la existencia de 23613 trabajadores asalariados de las cooperativas mineras, que como bien se sabe no cuentan con derechos laborales, ni beneficios sociales.

En el caso concreto de la cooperativa 26 de Febrero de Colquiri, los datos reportan un total 320 socios registrados. Los dirigentes de esa cooperativa hasta junio de este año, antes del conflicto, declaraban tener cerca de 1000 personas en sus filas, entonces se comprende fácilmente que los restantes 680 que no figuraban como socios, eran en realidad trabajadores asalariados. Esos 680 asalariados de la cooperativa fueron los primeros en aceptar su incorporación a la nueva empresa estatal Colquiri, escapando de la explotación abusiva de los patrones socios. Aquello también explica porque ese reducido grupo de 320 socios, fueron los que se opusieron hasta el final en ser absorbidos por la empresa estatal, lógicamente era inadmisible para ellos pasar de pequeños patrones a trabajadores asalariados. Evo y su gobierno, no está defendiendo a todos los cooperativistas, defiende los privilegios de los pequeños grupos patronales y es cómplice de la sobreexplotación de los más de 23mil asalariados de las cooperativas los llamados peones, makunkus, maquipuras, jornaleros, etc.

A 60 AÑOS DE LA HISTÓRICA NACIONALIZACIÓN DE LAS MINAS:
EVO Y EL MAS NOS CONDUCEN A UN RETROCESO SIMILAR AL TIEMPO DE LOS BARONES DEL ESTAÑO

La política minera que Evo y el MAS aplican nos ha llevado a un retroceso. Según datos del CEDIB, el año 2010 tres compañías mineras, la San Cristóbal de la Sumitomo del Japón, la empresa Manquiri de la norteamericana Coeur d' Alene y la empresa Sinch’i Wayra de la Glencore de Suiza, controlaban el 50% del valor total de las exportaciones mineras de Bolivia. Sintomáticamente, dos de esas compañías tienen contratos de riesgo compartido con cooperativas mineras, es el caso de la empresa Manquiri que tiene contrato con las cooperativas del Cerro Rico de Potosí y la Sinch’i Wayra con la cooperativa Poopó de Oruro. En medio de una bonanza de precios internacionales, la participación del Estado en las exportaciones mineras fue de sólo del 12% el año 2011.

El actual panorama tiene mucho de parecido con la situación de la minería antes de la revolución de 1952. En esa época, las exportaciones mineras estaban bajo control de tres magnates: Patiño, Hochschild y Aramayo; el aporte para el Estado de las exportaciones mineras alcanzaba sólo a un 13,5% (1,5% más alto que en la actualidad). ¿Cómo es que los bolivianos retrocedimos en la historia?

Sin lugar a dudas que, el actual saqueo de nuestros minerales por las transnacionales se debe a las políticas aplicadas en los más de 20 años de gobiernos neoliberales. Pero luego de 6 años del gobierno del MAS, la responsabilidad ya no es solo de ellos, también Evo y su gobierno son responsables de esta situación, porque en lugar de cumplir los mandatos de la agenda de octubre de 2003 y nacionalizar los recursos naturales, han optado por continuar aplicando la misma política de los gobiernos de la derecha.

La última muestra de su política entreguista ha sido el Decreto Supremo N° 1369, con este decreto el gobierno entrega a las cooperativas, 27 nuevas áreas mineras, muchas de ellas propiedad de COMIBOL, así mismo liberó parcialmente la Reserva Fiscal para entregar tanto a las cooperativas y a empresas privadas nuevas cuadriculas mineras. Según declaración del Ministro Virreyra “Con el decreto, el sector privado contará con 62.200 cuadrículas y las cooperativas alcanzarán a 16 mil si consolidan sus contratos” (La Razón 4/10/12).

LA DIRIGENCIA DE LA COB Y LA FSTMB SIGUIERON EL JUEGO DEL GOBIERNO


El miércoles 26 de septiembre, primer día del paro de 72 horas convocado por la COB para apoyar la nacionalización 100% de Colquiri, la marcha de protesta que debía dar inicio a la medida de presión en La Paz, ciudad de gran importancia política para presionar al gobierno, fue suspendida por la poca asistencia de los sectores. Al día siguiente jueves 27 de septiembre, el anunciado bloqueo de las mil esquinas no pasó de ser un bloqueo de apenas dos horas de unas pocas cuadras, realizada por trabajadores de salud y los pocos mineros de Colquiri presentes en La Paz. ¿Cómo se explica que la principal dirección matriz de los trabajadores no pudo garantizar las medidas decididas, en la ciudad donde es su sede de funcionamiento? En medio de una lucha trascendental, con una vigilia y ocupación de Colquiri sostenida por más de un mes, con un muerto de por medio ¿Cómo se explica que la dirigencia matriz de la COB no se haya jugado por sacar las bases a la calle?

La respuesta para entender esa actitud la dio el secretario ejecutivo de la COB Juan Carlos Trujillo, cuando en su discurso durante el mitin en puertas de la FSTMB, a la conclusión de la masiva marcha de teas del viernes 28 de septiembre, en medio del abucheo general de las bases dijo: “Los cooperativistas también son nuestros afiliados y hay que encontrar una solución pacífica”. Entonces, mientras las bases en lucha exigían medidas de acción contundentes y unificación de las luchas, la dirigencia de la COB apostaba por la pacificación y la reconciliación con los cooperativistas, en coincidencia con el pedido del Ministro Romero y demás jerarcas del gobierno.

Al no preparar las medidas de presión y dejar que fracasen, la dirección contribuía en la desmoralización de las bases, preparando el terreno para que se acepte el acuerdo firmado sorpresivamente el sábado 29 de septiembre, sin consultar a las bases de Colquiri. De la misma manera, la dirigencia de la FSTMB no garantizó la movilización efectiva de los más de 12mil mineros asalariados afiliados a la Federación, ante la inoperancia de los dirigentes de la COB, la dirigencia minera simplemente hizo seguidismo en la desorganización.

Es por la misma razón que el acuerdo y los Decretos no fueron plenamente aceptados por el cabildo y la Asamblea de Colquiri, quienes pusieron sus propias condiciones para el retorno de los cooperativistas, reflejando que aun existe la voluntad de lucha. Las bases movilizadas, deben exigir al comité ejecutivo de la COB y la FSTMB romper con el oficialismo y acatar las resoluciones del último congreso de la COB para liderar la lucha por la nacionalización total de las minas.

NACIONALIZACIÓN 100% DE COLQUIRI Y DE TODA LA MINERÍA, INCORPORANDO A LAS BASES COOPERATIVISTAS E IMPONIENDO EL CONTROL DE LOS TRABAJADORES Y EL PUEBLO

El enfrentamiento del sábado 6 de octubre entre los cooperativistas y trabajadores y población de Colquiri, es un reflejo de que la paz duradera no se alcanzará mientras no se resuelva la nacionalización 100% de ese distrito minero.

El gobierno pretende hacer creer que los problemas de la minería y los conflictos que se generan se resolverán aprobando una Ley contra los avasallamientos y acelerando la aprobación de la nueva Ley Minera. Esta falsa ilusión, coreada de manera poco sería por dirigentes de la COB y la FSTMB, llegando a coincidir incluso con las dirigencias de las Cooperativas y la FENCOMIN, no considera que los problemas de la minería en Bolivia, no se arreglaran solo con nuevas leyes, peor aún si los anteproyectos propuestos han sido elaborados por el gobierno en estrecha coordinación con los sectores empresariales y las cúpulas cooperativistas. Como lo demostró el Decreto 1369, esas nuevas Leyes solo servirán para favorecer y proteger a las transnacionales y las cúpulas patronales de las cooperativas.

La única forma de terminar con los conflictos y lograr que la minería beneficie al conjunto de los bolivianos, es profundizando el camino abierto por los valerosos trabajadores de Colquiri y continuar la lucha por la nacionalización del 100% de Colquiri y de toda la minería en Bolivia. Pero no se trata solo de pelear por la nacionalización en sí misma, con toda razón muchos obreros se preguntan ¿Qué hacer para que la conquista de los trabajadores que son las empresas estatales no se vuelvan botín de los gobiernos de turno y fuentes de corrupción, como en el pasado fue la COMIBOL?

No basta solo la Nacionalización, esta debe ir de la mano de imponer el control obrero y del pueblo sobre las operaciones mineras, para controlar que las explotaciones mineras beneficien a las poblaciones locales y al conjunto del País. Un ejemplo y embrión de control obrero y del pueblo es el que han iniciado en Colquiri con las Asambleas y Cabildos que son las instancias donde hasta hoy se ha decidido la lucha por la nacionalización, esas instancias deben ser también los organismos de decisión y control sobre la administración de la nueva empresa Estatal.

* El artículo es parte de nuestro periódico Lucha Socialista N° 30, adquiéralo!

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